Bono
(finanzas)
Los bonos
u obligaciones son activos financieros de deuda emitidos por estados, entidades
públicas o empresas privadas, con el fin de captar recursos financieros a
corto, medio o largo plazo a cambio de proporcionar a los obligacionistas o
compradores de estos activos un interés, sea implícito o explicito, y a la
devolución del dinero captado en la emisión. Algunas de las principales
diferencias entre los activos financieros de deuda y las acciones son las siguientes:
- - El obligacionista es un acreedor mientras que el accionista es un socio, y en caso de liquidación del emisor (tratándose de una empresa privada) tiene prioridad frente a los socios.
- - Una obligación es una parte de un empréstito emitido por una empresa o por una persona física, mientras que una acción es una parte representativa del capital social de una sociedad.
- - Las obligaciones pueden ser emitidas por cualquier entidad pública o privada o por particulares, mientras que las acciones sólo pueden ser emitidas por sociedades anónimas y por sociedades comanditarias por acciones.
- - Las obligaciones dan al obligacionista la posibilidad de obtener plusvalías o minusvalías si las vende antes de su fecha de amortización, pero no si se amortizan a su vencimiento. En cambio, las acciones son raramente amortizadas por sus emisores y su venta puede dar lugar a una plusvalía o minusvalía en cualquier fecha y, generalmente, de mayor cuantía que en el caso de las obligaciones.
LA
CLASIFICACIÓN DE LOS BONOS
El
término bonos tiene su origen y mayor aplicación en los Estados Unidos de
América; mientras que el término obligación procede principalmente de Francia.
Generalmente, el plazo es mayor en las obligaciones que en los bonos. En
cualquier caso, actualmente se utiliza sin distinción uno u otro término.
Por otra
parte, el denominado bono nocional es un título de emisión ficticia cuyo
vencimiento, valor nominal y tipo de interés sirve como referencia en la
operativa de los mercados de futuros y opciones sobre tipos de interés. Por
tanto, no se trata de un bono concreto sino de un instrumento artificial de
referencia.
A pesar
de su diversidad, todos los activos o instrumentos de deuda comparten dos
elementos esenciales: un horizonte temporal de inversión predeterminado (aunque
puede darse también la amortización “por sorteo”) y un emisor del título
claramente identificado, lo que da lugar a una clasificación de estos activos
según tres perspectivas principales:
- - En cuanto al horizonte temporal se habla de activos a corto plazo, emitidos hasta un plazo máximo de 18 meses en el llamado mercado monetario; a medio plazo (con vencimiento desde 5 a 10 años, dependiendo de los casos); y a largo plazo emitidos en el llamado mercado de capitales (generalmente con vencimiento superior a 10 años, pudiendo llegar a 30 años e incluso no tener vencimiento -deuda perpetua-). En cualquier caso, esta clasificación temporal no resulta muy precisa.
- - En cuanto al emisor, como se ha referido anteriormente, se distingue entre instituciones, organismos y empresas públicas (deuda pública) y empresas o corporaciones privadas (deuda privada).
- - En cuanto al origen, la nacionalidad y/o al mercado donde se emiten, se puede distinguir entre deuda nacional y deuda internacional o extranjera, pudiendo ser pública o privada en ambos casos.
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